Cómo Amar a Dios

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Cómo Amar a Dios

La manera correcta de amar a Dios, es vivir de acuerdo con sus caminos descritos en la Biblia. Ya que Dios dice: “Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos” (Is 55:9).

Hace dos mil años Dios vino en carne para abrir el camino a la vida eterna enseñándonos la manera correcta de amarlo.

Jn. 14:15-21 “Si me amáis, guardad mis mandamientos.”

Obedecer los mandamientos de Dios es la expresión espiritual de nuestro amor por él; por esta razón, los creyentes que verdaderamente logran entender cómo amar a Dios, son aquellos que atesoran sus mandamientos y se esfuerzan por cumplirlos.

Ap. 14:12 “Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”

Guardar Mandamientos de Hombres Es No Amar a Dios

Hace dos mil años, Jesús reprendió a los que no guardaban sus mandamientos a pesar de que decían amarlo.

Mr. 7:6-9 “[…] Este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. […]”

Hoy en día, también hay muchas personas que dejan fácilmente de lado los mandamientos de Dios y se aferran a los mandamientos de hombres. Dios, quien examina el corazón de todos, nunca los reconocerá como santos por mucho que estos aseguren amarlo.

Is. 29:13-14 “[…] porque perecerá la sabiduría de sus sabios y se desvanecerá la inteligencia de sus entendidos. […]”

Las personas no guardan los mandamientos de Dios porque no les ha sido concedida la sabiduría espiritual. Por esta razón, muchos teólogos no pueden entender las leyes de Dios, aunque estudian diligentemente la Biblia.

Jr. 8:7-9 “Aun la cigüeña del cielo conoce su tiempo, y la tórtola y la grulla y la golondrina guardan el tiempo de su venida; pero mi pueblo no conoce el juicio de Jehová […] Los sabios se avergonzarán […]”

Muchos creyentes que proclaman su amor a Dios no conocen los mandamientos establecidos por él, ni su providencia de salvación. Por esta razón, guardan mandamientos de hombres, tales como la Navidad, el culto dominical, y el Día de acción de gracias, etc.

Abandonar la Ley de Dios Nos Conduce a la Destrucción

 La Biblia profetiza sobre el final miserable de los que abandonan la palabra de Dios.

Is. 30:8-14 “[…] Porque este pueblo es rebelde, hijos mentirosos, hijos que no quisieron oír la ley de Jehová; que dicen […] a los profetas: No nos profeticéis lo recto, decidnos cosas halagüeñas, profetizad mentiras, dejad el camino, apartaos de la senda, quitad de nuestra presencia al Santo de Israel.”

La Biblia profetizaba que los que dicen creer en Dios desobedecerán rebeldemente sus mandamientos escritos en este libro, ya que preferirían oír palabras mentirosas sobre el amor y la paz en lugar de la palabra de Dios.

Jr. 5:2-6 “[…] pero: Ciertamente estos son pobres, han enloquecido, pues no conocen el camino de Jehová, el juicio de su Dios. […]”

Nosotros, la familia de Sion, comprendiendo el amor de Dios contenido en sus palabras: “Guardad mis mandamientos”, debemos seguirlas hasta el final para poder alcanzar el Reino de los Cielos.

Logramos Amar a Dios Guardando sus Mandamientos

Los mandamientos de Dios sirven como un puente que nos conecta con él. A través del nuevo pacto nosotros nos convertimos en su pueblo y nunca seremos separados de él.

Jn. 13:4-10 “[…] Pedro le dijo: No me lavarás los pies jamás. Jesús respondió: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo. […]”

A través de la ceremonia de lavado de pies, Dios nos enseñó que nuestra obediencia a su palabra determina si tenemos o no una relación con él. Si no tenemos parte con Dios nuestra vida de la fe no tiene relación con nuestra salvación. Por esta razón, la Biblia dice que solo los que hacen la voluntad de Dios entrarán en el reino de los cielos.

Mt. 7:21 ”No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre.”

El Amor de Dios Contenido en sus Mandamientos

Los mandamientos de Dios han sido ignorados y rechazados por quienes no comprenden la misteriosa providencia contenida en ellos. Aunque los mandamientos nos parezcan triviales, cada uno de ellos, contienen relación con nuestra salvación y el gran amor de Dios. Por ejemplo, la Pascua, aunque parece una simple ceremonia en la que comemos pan y vino, en realidad su celebración nos permite vida eterna.

Lc. 22:7-15, 19-20 “[…] Id y preparadnos la pascua para que la comamos […] Y les dijo: ¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca […]”

Aunque la Pascua del nuevo pacto es una ley que Dios estableció para nuestra salvación, los falsos profetas niegan esta verdad de la Biblia. Los espíritus malignos que están bajo el control de satanás se han infiltrado en los corazones de las personas para cubrir el entendimiento espiritual. Por esta razón, para mantener nuestras almas protegidas y seguras debemos guardar los mandamientos de Dios comprendiendo lo que cada uno de ellos fueron establecidos con el gran amor contenido en la sangre de su sacrificio.

A través de los mandamientos de Dios, seremos refinados y convertidos en los hermosos ángeles celestiales que podrán vivir para siempre en el reino de los cielos. Como los santos que han aprendido cómo amar Dios, reconozcamos su amor y guiemos muchas almas a la salvación, obedeciendo y predicando sus mandamientos.

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