Los Llamados por Dios

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A través de la historia podemos ver como los llamados por Dios alumbraron su palabra y llevaron a cabo su plan en cada época;  pero ya que Él es Dios Todopoderoso, que creó en universo con su sola palabra, no se fijó en su apariencia ni poder, para así demostrar que todo el poder le pertenece a Él.

La fe de Josué cuando confió en el poder de Dios

Si vemos la historia de Josué, podemos ver que si se hubiera dejado influenciar por las circunstancias externas, no habría podido experimentar el poder de Dios mientras guiaba al pueblo de Israel. Sin embargo, ya que Dios Todopoderoso era quien le mandó cruzar el río Jordán, obedeció absolutamente a su palabra y pudo ver el milagro de cruzar el río en seco llevando el arca del Pacto.

“Cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán, y los pies de los sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados a la orilla del agua…,las aguas que venían de arriba se detuvieron[…] y fueron divididas; y el pueblo pasó en dirección a Jericó.”

Jos. 3:14-17

Al llegar a Jericó Dios no les ordenó atacar la ciudad ni usar armas de guerra, sino rodearla una vez al día durante seis días y siete veces, al séptimo día. Al final Dios lo derribó. Sin duda nada es imposible para Dios.

“Los sacerdotes, llevando las siete bocinas de cuerno de carnero fueron delante del arca de Jehová[…] y de esta manera hicieron seis días. Al séptimo día dieron vuelta siete veces[…] cuando el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, gritó con gran vocerío, y el muro se derrumbó[…] y la tomaron.”

Jos. 6:1-20

Josué creyó en que obedecer la palabra de Dios era la clave para la victoria e hizo conforme a todo lo que Dios  le mandó. Asimismo ahora Dios nos ha llamado para gritar el evangelio. Cuando toquemos la trompeta del evangelio fuertemente hacia la gran Babilonia, veremos el gran poder de Dios.

La victoria de Gedeón por confiar en el poder de Dios

Veamos una vez más el poder de Dios a través de la historia de Gedeón. Cuando 135,000 madianitas se enfrentaron al pueblo de Israel, sólo habían 32,000 israelitas que podían luchar. Aunque su ejército era demasiado, no eran agradables para Dios.Solo 300 soldados,cuyos corazones llenos de fe en Dios,eran dignos de participar en su poderosa obra.

“[…]Entonces Jehová dijo a Gedeón: con estos 300 hombres que lamieron el agua os salvaré, y entregaré a los madianitas en tus manos; y váyase toda la demás gente a su lugar […]”

Jue. 7:1-23

La fe digna del llamado de Dios

A través de estas emocionantes historias podemos ver que los antepasados de la fe, aunque tuvieron escasez y circunstancias desfavorables, no dudaron ni temieron. Es porque los llamados por Dios ya tienen la promesa de la victoria.

Dios les mandó cruzar el río Jordán y rodear Jericó porque él mismo lo haría. Si pensamos en lo mucho que nos falta no podremos experimentar el poder de Dios.

No abandonemos el llamado de Dios por nuestra situación o honor, debemos recordar el dolor y sufrimiento de nuestro Dios. Avancemos con fe siguiendo su ejemplo.

Como los llamados por Dios, confiemos en el poder dado por Dios y sigámoslo con una fe firme, siendo un mismo cuerpo. Dios nos llamó a cumplir la obra del evangelio. Seamos fieles hasta el final, hasta que llegue el día en que gritaremos; ¡Aleluya! alabando a Dios cuando termine su obra.