La Vida Eterna es dada por la Madre Celestial

31 de Octubre de 2022
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La vida eterna es dada por la Madre celestial. Podemos comprender la existencia de nuestra Madre Celestial mediante nuestras madres físicas, ya que este mundo terrenal es una figura y sombra del mundo celestial.

Hebreos 8:5

“los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, (…)”

Así como la vida física es dada por las madres físicas, la vida eterna es dada por la Madre celestial. La Madre celestial también tiene hijos espirituales los cuales son llamados hijos de la promesa.

Gálatas 4:28

“Así que, hermanos, nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa.”

Ser llamados “hijos de la promesa” significa que hay una promesa que recibimos de parte de Dios, esta es: la vida eterna.

1 Juan 2:25

“Y esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna.”

La vida eterna es dada por la Madre Celestial representada mediante Eva

Dios creó a Adán y Eva conforme a su imagen, en la cual podemos comprender que también existe la Madre celestial. Entonces, ¿Cuál es la voluntad de Dios al crear a Adán y a Eva?

Romanos 5:14

“(…) Adán, el cual es figura del que había de venir.”

Adán es figura de Jesús, que había de venir. Adán es figura de Dios Padre que vendría a la tierra en la carne. De la misma manera, Eva es figura de nuestra Madre celestial.

Génesis 3:20

“Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes.”

¿Por qué Eva es llamada madre de todos los vivientes? Hay una sola cosa que solo las madres pueden realizar, es poder dar vida a sus hijos. Este rol solo puede ser realizado por las madres.

¿Cuál será la voluntad de Dios al hacer de que solo las madres puedan realizar el rol de dar vida a sus hijos? Dios nos quiere mostrar que así como las madres físicas dan la vida física, la Madre celestial nos dará la vida eterna. Ciertamente, la vida eterna prometida por Dios nos será dada por la Madre celestial.

La Madre celestial aparecerá en los días postreros

En los días postreros, la Biblia anuncia la aparición de la Madre celestial para darnos la vida eterna. Es por eso, que en los últimos días también la Madre celestial cumplirá el rol de salvar a sus hijos celestiales.

Jesús quien vino hace 2000 años dijo que la vida eterna será dada en estos últimos días.

Juan 6:39

“Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.”

Juan 6:40

“(…) Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.”

Juan 6:44

“(…) si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.”

Juan 6:54

“(…) El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.”

Reiteradamente Jesús dijo que la vida eterna será dada en el día postrero. ¿Por qué Jesús postergó otorgar la vida eterna hasta el día postrero?

Es porque en los últimos días aparece la Madre celestial para darnos la vida eterna.

Apocalipsis 19:7

“Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado.”

La esposa del Cordero, la Madre celestial, aparece junto con el Cordero, nuestro Padre Celestial, en los últimos días para darnos la salvación. Gracias a la aparición de la Madre celestial en los últimos días, los hijos de la promesa podrán recibir la vida eterna prometida por Dios.

Apocalipsis 22:17

“Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.”

Dios Padre y Dios Madre aparecen juntos como el Espíritu y la Esposa en los últimos días para darnos el agua de la vida, la vida eterna.

Gálatas 4:26

“Más la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre.”

Nosotros, los hijos de la promesa que recibirán la vida eterna, somos los hijos de la Madre celestial. Seguiremos a la Madre celestial para recibir la vida eterna y poder entrar en el reino de los cielos.

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